COLO
2 noviembre, 2018 ARTÍCULOS No responses

Jesús Colomina Orgaz, también conocido como Colo, también conocido como el Alan Moore español. ¿Hay algo más simple y odioso, en cuestión de recomendaciones, que las absurdas comparaciones?, pero eso fue lo primero que escuché sobre Colo, de boca de su editor en la feria del libro de Madrid.
¿Llevaba razón su editor o fue sólo una intentona fácil y dirigida a llevar al lector poco avezado a la compra ingente de sus cómics? Bien, después de leerle en bibliotecas madrileñas, fui a una librería y pasé por caja, compré sus novelas gráficas porque sí, porque en el pecho inflado de su editor había más verdad que marketing.

Comprad a Colo, rescatadlo, alzadlo, porque necesitamos dibujantes y guionistas como él. En Hoy es un buen día para morir, Colo nos demuestra que ni tan siquiera un escenario postapocalíptico madrileño es suficiente para hacernos apartar la vista de la profundidad humana. Te empuja a seguir enganchado al microscopio admirando las sutilezas de cada personaje, de cada diálogo, de cada escena mientras el mundo se desmorona a nuestro alrededor. Un viejo escritor frustrado, un músico apasionado, un anónimo “terrorista” que altera la señal de televisión constantemente y un asesino con largos soliloquios filosóficos…Para Colo, el verdadero escenario postapocalíptico vive bajo nuestra piel.

Animal, es su última novela gráfica, una historia que, a modo de documental, nos pinta y colorea a un artista que parece, como muchos de nosotros, hastiado con el ser humano. Decide entonces recurrir a la legalidad para prescindir de eso mismo, de su condición de ser humano. En este viaje por conseguirlo nos acompañan los testimonios de una prole de personajes que pueden resultar exultantes y extrañamente familiares. Sirva de anécdota, que el protagonista no dice ni una sola palabra durante el relato, tan solo en una ocasión emite un grito desesperante y feroz; un grito que lo definirá más que cualquier otro discurso que pudiera pronunciar.


En De perros y de huesos, su primera obra, ya nos enseñaba una lúcida comprensión de las relaciones sociales. Realidades crudas, trasfondos humanos y, por ende, complejos y repletos de decisiones difíciles. El Turco, un hombre aparentemente despiadado y calculador, nos lleva de la mano y nos muestra a que sabe la piel del cordero sobre los hombros de un lobo. Es una novela gráfica existencial que, al menos a mí, me ha transmitido, y aquí van las viejas y odiosas comparaciones, lo que ya me transmitió la peli de The Crash: Conexiones entre algo, que es lo mismo.
A quien conozca la geografía madrileña le encantará reconocer plazas, restaurantes y callejas de la capital entre sus viñetas. Todas sus novelas gráficas laten en arterias madrileñas. Es un viaje por entre sus rincones que transmite una sensación de cobijo.

He de decir que da la impresión de que, como ya me ha pasado con otros creadores del tebeo actual, Colo podría haber escrito lo que se le terciase: una novela, un ensayo, un poemario… demos gracias a los dioses del tebeo que eligió este formato, uno donde escribir, dibujar y hasta musicar su narración.

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Psicopedagogo venido a más que decide dedicarse a las letras. Leo y escribo para crear misterios sobre aquello que prefiero no desvelar. Lo importante no merece pregunta, merece muchas respuestas. Hola.

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